Indolente

Dos días.  Eso es todo lo que queda para empezar de nuevo.  El verano se ha pasado como un rayo y la verdad, sin ninguna gana de enfretarme a lo que viene.

No ha sido un período fructífero.  Nunca lo es.  Siempre me visitan miles de objetivos e ideas a cumplir de los que al final no hago ninguno.  Suelo quedarme tirada, aplatanada por el calor.  Incluso hoy que hace más fresco y que incluso he madrugado, ya me he cansado con sólo pensar en lo que debo hacer.  Y sólo llevo una hora y tampoco he hecho tanto.

Quizá tenía que haber nacido en forma de gusano o algo así.  Por lo menos no tendría mala conciencia por no hacer todo lo que se supone. 

Respiraré hondo y me concienciaré para que al menos hoy me cunda.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.